Las propuestas de Milei «son música para los oídos» del FMI

Las propuestas de Milei «son música para los oídos» del FMI

Javier Milei, el presidente electo de Argentina, llegó el martes (27.11.2023) a Estados Unidos, en una visita relámpago. Fue recibido en la Casa Blanca por Jake Sullivan, el consejero de Seguridad Nacional del Gobierno de Joe Biden.También se reunió con Juan González, asesor especial para América Latina, y con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols.

Milei viajó con una comitiva formada, entre otros, por su hermana y mano derecha, Karina, por el posible jefe de gabinete, Nicolás Posse, el experto en Finanzas Luis «Toto» Caputo, futuro ministro de Economía, y Santiago Caputo, su asesor personal en Comunicación. Además, participó del viaje Gerardo Werthein, amigo personal de Bill Clinton, quien sería el nuevo embajador argentino en Washington.

Ya desde el principio de su campaña, Javier Milei dijo que su prioridad en cuanto a las relaciones internacionales de Argentina serían Estados Unidos e Israel. Pero ¿qué significado se asigna a esta visita cuando faltan pocos días para que asuma su cargo, el 10 de diciembre?

«Esta fue, más que nada, una visita de cortesía. Creo que en el gobierno de Estados Unidos querían conocer a Milei en persona. Javier Milei se posicionó como aliado de Estados Unidos, y eso es muy valioso para ese país, que no tiene muchos aliados en América Latina y los busca, en la lucha contra el narcotráfico y también en el apoyo a Ucrania por la invasión rusa, es decir, para aislar a Rusia”, dice Arturo Porzecanski, investigador sénior del Programa para América Latina del Woodrow Wilson Center y exprofesor de la American University, de Washington D.C., EE. UU.

Según un comunicado de la oficina del presidente electo, Javier Milei «expresó durante el encuentro su mirada sobre la agenda geopolítica internacional alineada con Occidente y su defensa de los valores de la libertad”. Jake Sullivan, por su parte, manifestó, según la versión de Argentina del encuentro, «la predisposición de Estados Unidos para colaborar en la transición del Gobierno argentino entrante ante la desafiante coyuntura política, económica y social que atraviesa el país”. «Presentamos el plan económico y la respuesta de la Casa Blanca fue extremadamente favorable», declaró Milei a Radio Continental a su regreso del viaje, el 29.11.2023.

La economía al límite y la deuda con el FMI Además de fortalecer las relaciones internacionales, el viaje de Javier Milei a EE. UU. tiene también un claro objetivo económico. A grandes rasgos, algunos de los puntos de su plan económico para sacar a Argentina de la grave crisis en la que se encuentra -con casi un 143% de inflación y un índice de pobreza del 40%- son el ajuste del equilibrio fiscal, la unificación del tipo de cambio, la salida del cepo cambiario y el recorte de cargos políticos y del Estado.

Un asunto central para poder realizar reformas es el pago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Argentina no pudo cumplir con el pago de 44.000 millones de dólares a ese organismo, a pesar de varias renegociaciones. Milei ya se había reunido por videoconferencia con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y en Washington habló con funcionarios del FMI y del Tesoro de EE. UU., así como del Banco Mundial.

«Esta visita muestra la motivación de Milei de mejorar las relaciones con Estados Unidos, que es el principal accionista del FMI. El cronograma de pagos de Argentina al FMI está descarrilado. Ese organismo le iba a desembolsar al gobierno argentino 6.000 millones de dólares el 10 de diciembre, para que Argentina pueda seguir devolviéndole dinero al FMI, ya que tiene pagos pendientes en los próximos meses. Por el momento, ese desembolso está suspendido”, explica Porzecanski.

Según el experto, eso se debe a que el gobierno no pudo cumplir con los pagos de finales de septiembre, que condicionan el próximo desembolso. «El ‘Plan platita’ desbarató el plan económico”, subraya el experto, en referencia a la inyección que hizo el ministro de Economía y candidato a presidente peronista Sergio Massa poco antes de la primera vuelta electoral, de casi 2,5 billones de pesos (a la fecha, unos 7 millones de dólares), provenientes de fondos públicos y de la emisión de dinero, paras planes sociales «y para proteger a los sectores más vulnerables”, según un comunicado oficial del gobierno.

Esa suma equivale a 1,3 puntos del PBI y produjo un aumento del déficit fiscal, lo que significa que Argentina difícilmente pueda cumplir con la meta de un déficit fiscal equivalente al 1,9% del PIB, que pide el FMI.

El equipo económico de Milei estableció en Estados Unidos un primer contacto, pero ahora tienen que «arremangarse y trabajar, porque hay vencimientos billonarios en relación con el Fondo Monetario Internacional, y con casi total seguridad, no va a haber un desembolso el 10 de diciembre, o el 10 de enero, a no ser que haya una reestructuración”, advierte Arturo Porzecanski, que desarrolló una larga carrera en Wall Street. «De otro modo, el nuevo gobierno tendrá que salir a pedir dinero a otros países o entidades, recogiendo préstamos de corto plazo para paliar la situación que enfrenta en diciembre, enero y febrero”, señala, «como lo hizo en su momento Massa”, solicitando préstamos a China, o al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

«Claro está que con Milei va a ser más fácil reencaminar la negociación con el FMI”, resalta Porzecanski. A su juicio, tanto en el Departamento del Tesoro como en el Departamento de Defensa, «EE. UU. ve con muy buenos ojos la elección de Milei en Argentina”.

«Es muy refrescante contar con un presidente latinoamericano que tenga como prioridad las relaciones con Estados Unidos e Israel. Es alguien que cree en pagar la deuda, en que Estados Unidos es una fuerza de bien. Tiene programa económico fuerte y quiere lidiar con los problemas de raíz. Eso es música para los oídos, no solo de la comunidad financiera nacional e internacional, sino también de la Casa Blanca y del Fondo Monetario Internacional”, evalúa.

El periplo de Milei tuvo también un componente espiritual: al aterrizar en Nueva York, se dirigió a ‘El Ohel’, la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, conocido como «el Rebe de Lubavitch”, un lugar sagrado para el judaísmo ortodoxo. Milei se detuvo allí para «dar gracias”, según dijo. El presidente electo de Argentina es católico, pero estudia la Torá y aspira a convertirse al judaísmo.