Se disfrazó de sacerdote e hizo una maniobra con la Biblia para robar un celular

Se disfrazó de sacerdote e hizo una maniobra con la Biblia para robar un celular

Una mujer estaba en un restaurante, cuando fue sorprendida con la “palabra de Dios”. En realidad todo fue un insólito engaño que quedó grabado por las cámaras.

Un supuesto “sacerdote”, que con un increíble disfraz, la Biblia y un cómplice, se la ingenió para robarle el celular a una mujer que estaba sentada en la mesa de un restaurante. Mientras ella disfrutaba del día comiendo con su hijo, éste se le acercó para hablarle de “la palabra de Dios”.

En realidad, todo se trataba de una estrategia para distraerlos y que no se dieran cuenta lo que estaba a punto de hacer. Si bien no se conoce con exactitud la ubicación donde ocurrió el hecho, Infobae detalló que se trató de Playa del Carmen, Quintana Roo, o en la Ciudad de México.

Según se pudo observar en las cámaras de seguridad del comercio, el sujeto colocó la Biblia encima del dispositivo y al irse levantó ambos objetos. A los minutos, la víctima comenzó a buscarlo.

Pero como no aparecía y el delincuente seguía con su verso hablando con el gerente del lugar, los comensales empezaron a sospechar y pidieron que lo revisen. “Rarísimo. Eso es lo que pasó. Lo revisamos todo. No había nada y el señor se va tranquilamente”, contó la mujer.

Lo que sucedió es que el “padre” también tenía un cómplice que lo ayudó a deshacerse del teléfono. Se trataba de otro delincuente que se estaba haciendo pasar por un cliente en el mismo lugar.

Qué dijo el dueño del restaurante

“Qué tal, gente. Les quería enseñar lo que está haciendo este padrecito, este supuesto padrecito. Soy el dueño de este restaurante. Me acaba de mandar este video mi gerente y pues no hay otra forma de llamar a este hombre que ladrón y farsante”, sostuvo el dueño del establecimiento.

El propietario no lo podía creer. “La verdad nunca lo había visto antes, es un video para alertar a quienes tienen restaurante o comensal, tal cual, estés al pendiente. Aquí está mi gente, está trabajando. Está muy bajo el flujo de gente, miren, pero esto no es lo que me sorprende, ahí es cuando se roba el celular”, agregó.

Finalmente, los dos delincuentes huyeron por caminos diferentes como si no se conocieran y los comensales fueron inocentemente engañados.

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