El papa Francisco afirmó que «la propiedad privada es un derecho secundario»

El papa Francisco afirmó que «la propiedad privada es un derecho secundario»

El Papa Francisco participó de manera remota de la 109a Conferencia Internacional del Trabajo que se celebra en Ginebra, Suiza, con un mensaje desde el Vaticano en el que subrayó que «deberíamos seguir ejerciendo un especial cuidado del bien común» en el marco de la pandemia de coronavirus.

Francisco envió un mensaje a la Conferencia Internacional del Trabajo en el que dijo que el derecho primario es «la destinación universal de los bienes».

«La actividad empresarial es esencialmente una noble vocación orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos», explicó Francisco apoyado en su encíclita Fratelli Tutti, según informó el sitio oficial de noticias del Vaticano en español.

En esa línea el jefe del Estado Vaticano recordó a ese sector de la actividad económica mundial que además del derecho de propiedad privada «existe el derecho previo y precedente de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y, por tanto, el derecho de todos a su uso».

«La propiedad privada es un derecho secundario, que depende del derecho primario, que es la destinación universal de los bienes», insistió.

Una vez más las palabras de Francisco causaron cierta sorpresa, sobre todo porque les pidió a los empresarios que «produzcan riqueza al servicio de todos».

Francisco explicó que «es necesario entender correctamente el trabajo» en cuanto a que «va más allá de lo que tradicionalmente se ha conocido como empleo formal», por lo que «el Programa de Trabajo Decente debe incluir todas las formas de trabajo».

«Un trabajo que no cuida, que destruye la creación, que pone en peligro la supervivencia de las generaciones futuras, no es respetuoso con la dignidad de los trabajadores y no puede considerarse decente», señaló Francisco.

A su entender, el trabajo es una relación entre personas y como tal necesita que se mantenga con cuidado.

Por eso el Papa le pidió a los participantes de la 109a Conferencia Internacional del Trabajo que respondan al desafío que enfrenta el mundo tras un año y medio de pandemia. «Su responsabilidad es grande, pero aún es más grande el bien que pueden lograr», aseguró.

Dirigentes políticos y quienes trabajan en los gobiernos también estuvieron en el radar del jefe de Estado Vaticano: a ellos les pidió que se inspiren siempre en la caridad política como forma de amor.

«Un acto de caridad igualmente indispensable es el esfuerzo dirigido a organizar y estructurar la sociedad de modo que el prójimo no tenga que padecer la miseria», agregó.

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